A veces nos cuesta trabajo hacer “lo que se debe”, yo creo que la verdadera libertad, no es hacer lo que quieres, la verdadera libertad es hacer y elegir lo que te mereces, lo que te debes.
Hay muchísimas ocasiones en las que el verdadero valor no está en luchar por lo que quieres, si no, en dejarlo ir, y en esos momentos, no se necesitan fuerzas para apretar las manos y agarrar, la fuerza se necesita para abrirlas y ¡soltar!
